Google Peñabots y trolls en las redes sociales: características y qué hacer con ellos

jueves, 25 de octubre de 2012

Peñabots y trolls en las redes sociales: características y qué hacer con ellos



Alguna vez has publicado un comentario, un vídeo o algo que intente exponer tu punto de vista y has sufrido las agresiones de alguien que solo escribe para  comentar basura "esos son los Trolls" .
En México los conocemos como peñabots, que son personajes pagados por el sistema  represor mexicano  y estos tienen la misión de desestabilizar,fastidiar y desmoralizar a los integrantes de una comunidad virtual que atente contra los intereses de su amo en turno. 

El troll es aquella persona que intenta trastornar una comunidad, siendo un foro, grupo  discusión, en una red social como  o comentarios de un blog; escribiendo mensajes sarcásticos, incendiarios, polémicos con el fin de lograr que los usuarios se enfrenten en una pelea o en el caso de un blog para que se vayan contra el autor de una anotación.

Si el troll logra su cometido es muy probable que repita su comportamiento una y otra vez. 

En esta ocasión hablaré sobre los trolls en Twitter... 



Los trolls son gente de no muy buena fama como los twitteros famosos, ser troll es una decisión muy arriesgada, valiente y a la vez malvada, ser Troll es ser odiado por muchos, amado por muchos (sí, por muchos), pero a veces odiado por todos, ser troll es desafiar a la gente famosa, influyente, grupos colectivos unidos por un propósito. ¿el objetivo? simplemente disolver el grupo, dejar en ridículo al famoso, probar a los twitteros que sus actitudes no son las mejores con PEORES ACTITUDES. 

En otras palabras, el troll es “el malo de la película”. Entonces, ¿por qué seguirlo? ¿por qué no bloquearlo? La respuesta es sencilla: el troll siempre CORRIGE, esto es, siempre tiene un argumento, razón de peso o motivo no muy difícil de encontrar, sin contar las innumerables veces que te harán reír con la cantidad de estúpideces que hacen que tu timeline sea más entretenida y tenga algo de sentido, cuando vez algo injusto en la vida, ellos son los primeros en “pegar el grito en el cielo” en twitter. 

Hay muchas personas que se dejan influenciar por sus trolls y hacen del Twitter una batalla campal por medio de tweets, suele ser un poco molesto por parte de los seguidores leer sus tweets y al mismo tiempo suele ser divertido el show que arman. 

En este ring muchos se suben exclusivamente a pelear (y frecuentemente bajo un seudónimo, cual luchadores enmascarados) aunque hay trolls que sabes quienes son y te tweetean sin miedo, solo con el fin de molestar, gente que no tiene nada que hacer, como diversión. 

Una de las figuras más interesantes del Twitter es el Troll, infatigable personaje que te sigue única y exclusivamente para estarte chingando (tener un Troll, en cierto modo te da prestigio). 

Algunas personas les dan unfollow y los bloquean (en http://www.twittlatino.com pueden checar la lista de los más borrados), pero no faltan quienes se vuelvan Trolls de sus propios Trolls; lo cierto es que el auténtico Troll te investiga, y si eres figura pública, es capaz de conseguir fotografías y declaraciones tuyas para exhibir ante los demás que te estás contradiciendo ideológicamente. El Troll más feroz es capaz de navegar en el time line, dónde están escritas tus palabras (en Internet todo se graba) para sacarlas a relucir y demostrar que hiciste una declaración falsa, o para recordar cómo se dieron los términos de una apuesta en la que te niegas a pagar. 

Últimamente se ha dado que muchos artistas han abandonado la red social de Twitter por los trolls, considero que la mejor opción es ignorar a este tipo de personas, tarde o temprano se van a cansar, gente que no tiene nada que hacer, en qué ocupar su tiempo libre. 

¿Qué se puede hacer con los trolls? 

Cuando sospeche que alguien es un troll, puede intentar responder con un mensaje educado y suave para ver si simplemente es alguien que está de mal humor. Los usuarios de Internet dejan a veces que sus pasiones se liberen al sentirse seguros sentados delante del teclado. Si ignora su elevado tono de voz y les responde de una manera agradable, 
normalmente se calman. 

Sin embargo, si la persona se empeña es ser bruta, y parece disfrutar siendo desagradable, la única postura efectiva se resume en lo siguiente: 

La única manera de tratar con trolls es limitar su reacción a recordar a los demás que no respondan a los trolls. 

Si intenta razonar con un troll, él gana. Si insulta a un troll, él gana. Si le chilla a un troll, él gana. Lo único que los trolls no pueden aguantar es que se les ignore. 

¿Qué no hacer? 

Como ya se dicho, es inútil intentar «curar» a un troll de su obsesión. Pero quizás simplemente no pueda aguantar el ambiente hostil que crea el troll y quiera irse un tiempo. 

Si lo hace, por el bien de los demás usuarios del sistema, no envíe un dramático mensaje de despedida. Esto convencería al troll de que está ganando la batalla. El mensaje más dañino que pueda escribir en un foro es quizás el anuncio de que lo deja por la hostilidad que el troll ha encendido. 

Si siente que debe decir algo, un discreto mensaje al operador del sistema (y a algunos de los demás usuarios, si tiene sus direcciones de correo electrónico) es lo mejor que puede hacer. A propósito, si escribe la carta en un estado de agitación, es buena idea esperar una hora y después darle un último repaso antes de enviarla realmente. Eso le puede ahorrar el dolor de decir cosas que no piensa realmente a gente que le gusta. 

El reto del webmaster 

Cuando los trolls son ignorados, redoblan sus ataques, buscando desesperadamente la atención que ansían. Sus mensajes se vuelven más y más groseros, y los envían más que nunca. Otra alternativa es que afirmen que se está recortando su libertad de expresión (más sobre esto más adelante). 

El moderador de un foro puede no ser capaz de borrar inmediatamente los mensajes de un troll, pero su trabajo se hace mucho más duro si también tienen que leer numerosas respuestas a trolls. También se ven forzados a decidir si borrar o no los mensajes de gente bien intensiónada que tengan el efecto no pretendido de animar al troll. 

Algunos webmasters tienen que aguntar que usuarios concienzudos les digan que están «actuando como dictadores» y que nunca deberían borrar ni un solo mensaje. Esta gente puede estar mal informaciónrmada: pueden haber llegado a su opinión sobre el troll basándose en los mensajes que ven, sin darse cuenta jamás de que el webmaster ya ha borrado su material más horrendo. Recuerde que un troll tiene de hecho una alternativa si tiene algo de valor que decir: hay servicios en la red que facilitan sistemas de mensajes gratuitamente. De modo que el troll puede crear su propio foro, en el que puede tomar sus propias decisiones sobre el tipo de contenido que va a tolerar. 

¿Exactamente cuánto podemos esperar de un webmaster cuando se trata de preservar los principios de la libertad de expresión? Algunos trolls se toman como un deporte el averiguar cual es el límite de resistencia del operador de un foro concreto. Pueden enviar una docena de mensajes, y que cada uno de ellos contenga 400 líneas de la letra «J». Eso es una forma de expresión, sin duda, ¿pero consideraría usted que es su obligación alojar a una persona así? 

Quizás el reto más difícil para un webmaster sea decidir si tomar medidas contra un troll al que algunas personas encuentran entretenido. 

Algunos trolls tienen una chispa creativa y han decidido desperdiciarla perturbando. Hay un cierto placer perverso en observar a algunos de ellos. En última instancia, sin embargo, el webmaster debe decidir si el troll se preocupa de montar un buen espectáculo para los participantes usuales, o si simplemente actúa para una audiencia de una persona: él mismo. 

¿Por qué lo hacen? 

Los usuarios habituales de la red saben lo delicioso que es que alguien responda a algo que ha escrito uno. Es un encuentro de mentes, lo que es un estremecimiento intelectual, pero también es un reconocimiento del valor de uno, y eso puede ser una recompensa emocional muy satifactoria. 

Los trolls ansían atención, y no les preocupa si ésta es positiva o negativa. Ven la Internet como un espejo en el que pueden mirarse en un éxtasis narcisista. Gente que no tiene nada que hacer, gente inproductiva. 

Conclusión

La única manera de tratar con los trolls es limitar su reacción al recordarle a los demás que no contesten a los trolls. 

Al enviar un mensaje como éste, le hace saber al troll que usted sabe lo que es, y que no va a ser arrastrado a su pequeña y retorcida afición. 

La Internet es una colección espléndidamente caótica de material tanto serio como estúpido. Al ser tan libre, está obligada a tener problemas. Pienso que podemos disfrutarla mejor si tratamos con todo lo que pasa en la red con una irónica sonrisa abierta y un encogimiento de hombros preparado.